lunes, 8 de enero de 2018

LA GRAN DINASTÍA TORERA DE LOS VALENCIA


 (Por: Rafael Dupouy Gómez)

José Roger y Durán “Valencia”. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Este artículo, lo dedico con mucho cariño al maestro Victoriano Cuevas Roger “Valencia”, digno heredero de la excelente dinastía torera de los “Valencia” que inició su abuelo José Roger y Durán “Valencia”, un eficaz subalterno y banderillero nacido en la ciudad de Valencia (España), el 8 de septiembre de 1867. A temprana edad se trasladó a Madrid con su familia. Perteneció a las cuadrillas de los diestros Manuel Hermosilla, Manuel García “Espartero”, Emilio Torres “Bombita” y Luis Mazzantini, entre otros. 

Había intentado ser novillero, presentándose en Madrid, el 17 de noviembre de 1889. Fue quien banderilleó e hizo un quite al toro “Perdigón”, colorado ojo de perdiz, de la ganadería de Miura, que mató en Madrid al célebre torero “Espartero”, el 27 de mayo de 1894. Falleció en Madrid, el 8 de enero de 1924, a los 56 años de edad. Asistieron muchísimas personas al acto del sepelio en el cementerio de San Justo, en Madrid. Como dato curioso, el extinto banderillero “Valencia” dejó dispuesto que el retrato del “Espartero” que llevaba siempre con él durante más de 30 años, en el bolsillo del chaleco, fuera enterrado consigo y así se hizo cumpliendo su voluntad.

Este primer “Valencia” tuvo dos hijos que llegaron a ser matadores de toros, de nombres José Roger y Serrano “Valencia I” y Victoriano Roger y Serrano “Valencia II”. Tuvo una hija, de nombre Ana Roger y Serrano, madre de Victoriano Cuevas Roger “Valencia”.

José Roger y Serrano “Valencia I”, nació en la calle de Santa Ana (Madrid), el 25 de septiembre de 1894. Fue bautizado en la iglesia de la Paloma. Lideró junto a Galo Mauro, una escuela de niños toreros madrileños. El 4 de mayo de 1913, tuvo una gran tarde en Tetuán de las Victorias (Madrid), alternando con Luis Mauro y Julián Sáinz “Saleri II”, ante novillos de Garrido. Esta actuación permitió que actuara nuevamente los días 11, 18 y 25 de ese mismo mes, en la misma plaza. Debutó en Madrid, el 25 de julio de 1913, ante novillos de don Eduardo Olea, alternando con Matías Lara “Larita” y Gaspar Esquerdo. El debutante “Valencia I”, con traje azul y oro, dio una vuelta al ruedo luego de dar muerte a su primer enemigo de nombre “Lentejito”. Durante la lidia de su segundo novillo, de nombre “Figurón”, al torearlo ceñidamente de capa, sufrió un violento achuchón que lo envió a la enfermería con una lesión en la mano, teniendo “Larita” que estoquearlo.

José Roger “Valencia I”. Revista “Palmas y Pitos”. Nro. 100. 1915. 
(Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 25 de julio de 1918, en Madrid, Pepe “Valencia I”, cortó una oreja al quinto novillo de la tarde, de la ganadería de doña Enriqueta Zapata, viuda de don Felipe Salas, de Sevilla. Alternó con Mariano Montes y “Llavero”. El 11 de agosto de 1918, en Madrid logró un gran triunfo al cortarle las dos orejas y el rabo a un novillo de la ganadería de Pablo Romero, de nombre “Vallehermoso”. Fue el primer rabo que se cortó en la vieja plaza de la Carretera de Aragón. Continuó sus grandes éxitos durante su campaña como novillero en el año 1919. El 2 de mayo de 1919, en Madrid, cortó una oreja a su primer novillo, de la ganadería de don Felipe de Pablo Romero. Alternó con su hermano “Valencia II” y Eugenio Ventoldrá. El 17 de mayo de 1919, en Madrid, tuvo un gran éxito cortando dos orejas, teniendo que matar seis novillos de Pérez de la Concha, por los percances que sufrieron sus compañeros alternantes Victoriano “Valencia II” y Eugenio Ventoldrá.

Tomó la alternativa como matador de toros, el 5 de septiembre de 1919, en Madrid, de manos de Juan Belmonte que le cedió el toro “Favorito” de la ganadería de García Aleas y como testigo estuvo presente Francisco Díaz “Pacorro”. A su primer toro, lo toreó muy bien con el capote, colocando buenos pares de banderillas, siendo muy aplaudido durante su faena de muleta. Belmonte, a su primer toro, de nombre “Costurero”, marcado con el número 33, le realizó una sensacional faena, considerada como una de las más valientes que se habían realizado en Madrid.

El 4 de mayo de 1924, en Madrid, Pepe “Valencia I” cortó dos orejas a cada toro de los que le correspondieron en suerte, pertenecientes a la ganadería de don Matías Sánchez (antes Trespalacios), saliendo a hombros de la plaza. Alternó esa tarde con Antonio Márquez y José Paradas. El 25 de mayo de 1924, en Madrid, alternando con Ricardo Anlló “Nacional” y Rosario Olmos, cortó la oreja del último de los cuatro toros que tuvo que matar por la cogida que sufrió “Nacional” en su primero. “Valencia I”, realizó una faena grandiosa al quinto toro de la tarde, matándolo de un espectacular volapié.

El 15 de noviembre de 1925, el empresario venezolano Mauricio Capriles Power, presentó en el Nuevo Circo de Caracas (Venezuela), a José Roger “Valencia I” y a Mariano Montes. El 6 de diciembre de 1926, en el Nuevo Circo de Caracas, se presentaron los diestros José Roger “Valencia I” y Eleazar Sananes “Rubito”. “Valencia I” cortó la oreja y el rabo, a su segundo toro. Lo toreó muy bien con el capote, con suavidad y temple, recibiendo una atronadora ovación. Su faena con la muleta fue algo indescriptible, demostrando gran dominio y valor. Ejecutó una serie de portentosos naturales muy lentos, suaves y relajados con una maestría insuperable. Mató de una gran estocada, siendo el triunfador de la tarde. Cada vez que se hable de grandes faenas en el Nuevo Circo de Caracas se recordará la suya en el coso caraqueño.

El 1 de enero de 1926, en el Circo Metropolitano de Caracas (Venezuela), se lidiaron toros de “La Quebrada” de Gonzalo Gómez, hijo del Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela, para los diestros José Roger “Valencia I” y Mariano Montes. Fue una tarde muy lucida. “Valencia I” derrochó finura, estética, gracia y conocimientos en sus tres toros, estando muy valiente en su segundo al que le cortó la oreja y el rabo, siendo ovacionado clamorosamente. Señalaba el cronista taurino don Henrique Chaumer “El Marqués de los Morrillos”, en la Revista “Billiken”, el 9 de enero de 1926: 

“Con el capote ha lucido “Valencia I” cuán largo es: verónicas, navarras, faroles, lances de costado, artísticas revoleras, apretadas medias verónicas, toreo de frente por delante y de frente por detrás, todo con quietud, elegancia y vistosidad. También con la muleta demostró una vez más que merece el tratamiento de excelencia, pues la manejó con suma destreza destacándose un primoroso pase natural, uno de pecho y uno afarolado en que además de arte exquisito, puso emoción”.  

Henrique Chaumer “El Marqués de los Morrillos”

Mariano Montes, realizó una faena magistral a su primer toro, en el que estuvo muy valiente, mató recibiendo colocando media estocada, muleteó nuevamente y mató de gran estocada, recibiendo las dos orejas y el rabo, siendo ésta la primera vez que se cortaban dos orejas y rabo en Caracas. Dio tres vueltas al ruedo, escuchando una imponente ovación. Los diestros fueron sacados a hombros de la plaza.

El 17 de enero de 1926, en el Circo Metropolitano de Caracas, actuaron el rejoneador Miguel Cuchet, y los diestros José Roger “Valencia I” y Juan Luis de la Rosa, lidiando toros de “La Quebrada” de Gonzalo Gómez. “Valencia I” cortó oreja y rabo a su primer toro y Juan Luis de la Rosa fue ovacionado. El 7 de febrero de 1926, en el Nuevo Circo de Caracas, se lidiaron toros de “La Quebrada”, para “Valencia I”, Juan Luis de la Rosa y Mariano Montes. Los diestros cortaron cada uno, una oreja. Montes fue sacado a hombros de la plaza. El 27 de octubre de 1929, reapareció “Valencia I” en el Nuevo Circo de Caracas, alternando con Cecilio del Barral; “Valencia I” triunfó nuevamente, al cortar las orejas y el rabo a su primer toro. El 10 de noviembre de 1929, en el Nuevo Circo de Caracas, se llevó a cabo un mano a mano entre “Valencia I” y el venezolano Eleazar Sananes “Rubito”; “Valencia I” triunfó cortando dos orejas, ante un ganado manso y difícil.

“Valencia I” inauguró la Plaza de Toros de La Victoria (Venezuela)

El 24 de noviembre de 1929, se inauguró la Plaza de Toros de La Victoria, en el Estado Aragua (Venezuela). Torearon un mano a mano, el diestro español José Roger “Valencia I” y el venezolano Eleazar Sananes “Rubito”. La plaza fue construida por el “Arquitecto-Poeta” doctor Rafael Seijas Cook, gracias a la iniciativa de su propietario Gonzalo Gómez, gran aficionado taurino, dueño de “La Quebrada”, ganadería ubicada en La Victoria. El coso tenía capacidad para 2.400 personas. Las localidades estaban distribuidas en 40 palcos, 300 pasillos y 2.000 gradas. La enfermería estaba a cargo del doctor José “Pepe” Izquierdo. 

El día de su inauguración, asistieron el Benemérito General Juan Vicente Gómez, su hijo Gonzalo Gómez y demás familiares, Ministros, Representantes Diplomáticos y público en general. También fueron invitados los revisteros taurinos: Diego Martín del Campo “El Tío Diego”, Leoncio Martínez “Leo” “Don Quintín el Amargao”, Oscar Villalba “Villa-Fraile”, Guillermo Austria “Chavalo” y Francisco Betancourt Navarrete “Pepe Hule”, entre otros. Se lidiaron toros de la ganadería venezolana de “La Quebrada” de Gonzalo Gómez. Fue una tarde memorable.

El 19 de enero de 1930, se presentaron “Valencia I” y Julio Mendoza Palma, en un mano a mano, actuando como sobresaliente “Ginesillo”. Los toros fueron de “La Quebrada” y ambos diestros cortaron una oreja. El 15 de febrero de 1931, en Valencia (Venezuela), torearon con mucho éxito, los diestros “Valencia I” y Cayetano Ordóñez “Niño de la Palma”. El 22 de febrero de 1931, en Valencia (Venezuela), José Roger “Valencia I”, lidió reses de “La Quebrada” junto a su hermano Victoriano Roger “Valencia II” y Cayetano Ordóñez “Niño de la Palma”. Regresó a España en 1934 y fundó una Escuela Taurina en Fuencarral. Fue un torero largo, muy variado, que ejecutaba a la perfección el volapié. Falleció en Madrid, el 11 de enero de 1971, a los 76 años de edad.

En la foto de la izquierda, aparece José Roger “Valencia I”. (Foto: A. Rodero. 1916). En la foto de la derecha, aparece su hermano Victoriano Roger “Valencia II”. 1936. Foto: Baldomero, hijo. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Victoriano Roger y Serrano “Valencia II”, nació en Madrid, el 18 de diciembre de 1898. De niño se inició como monosabio y de vez en cuando, toreaba alguna becerrada. El 15 de marzo de 1916, debutó en Vista Alegre (Carabanchel), alternando con Francisco Torres y Juan Luis de la Rosa, teniendo un gran éxito. Se presentó por primera vez en Madrid, el 31 de diciembre de 1916, ante novillos de don Félix Sanz, alternando con “Madriles”, “Faroles” y “Morita”. “El Chato” Valencia II, como también le llamaban, se destacó por su valor, entrega y deseos de agradar siempre. El 13 de julio de 1919, tuvo un gran triunfo ante novillos del duque de Tovar, mostrando su casta torera, cortándole una oreja al quinto novillo de la tarde, saliendo a hombros de la plaza. Alternó con “Carnicerito” y Ernesto Pastor.

Tomó la alternativa en Madrid, el 17 de septiembre de 1921, de manos de Manuel Granero que le cedió el toro “Cigarrito” de la ganadería de don Narciso Darnaude. Lució un terno canela y oro. Toreó muy bien y fue fuertemente ovacionado. El 21 de septiembre de 1921, confirmó su alternativa en Madrid, actuando con los diestros Manuel Granero y Joseíto de Málaga, ante cinco reses de don Gregorio Campos y una del marqués de Villagodio. Al toro de su confirmación, lo recibió bien con el capote y le realizó una faena valiente con la muleta por ambas manos, ejecutando algunos pases de rodillas. Pinchó en dos ocasiones y mató de media estocada. Fue aceptable su labor esa tarde.

El 20 de agosto de 1922, en San Sebastián (España), se lidiaron seis toros de Pablo Romero y dos toros de López Plata, para los diestros Manuel Jiménez “Chicuelo”, Victoriano Roger “Valencia II”, Marcial Lalanda y Nicanor Villalta. “Valencia II” a su segundo enemigo, sexto de la tarde, le realizó una gran faena y cortó la oreja y el rabo. Realizó otra gran faena, el 22 de abril de 1923, en Barcelona (España).

El 19 de junio de 1924, en la Plaza de Toros de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, se celebró la Corrida a beneficio de la Prensa, se lidiaron toros de don Félix Suárez, en un mano a mano entre Manuel García “Maera” y “Valencia II”. “Maera” cortó tres orejas. “Valencia II” cortó a su primero, una oreja; a su segundo, una oreja y a su tercero, las dos orejas y el rabo. El 1 de octubre de 1927, en Valencia (España), cortó una oreja, toreando reses de Guadalest, alternando con Juan Belmonte y Enrique Torres que recibió la alternativa. Tuvo al día siguiente, 2 de octubre de 1927, en Madrid, otro gran triunfo.

El 7 de julio de 1929, en la Feria de San Fermín de Pamplona (España), se lidiaron reses de don José Luis Encinas, de Salamanca, para los diestros Manuel Jiménez “Chicuelo”, Victoriano Roger “Valencia II” y Antonio Márquez. Al segundo toro de la tarde, el debutante “Valencia II” le cortó las dos orejas y el rabo. El 20 de abril de 1930, en la Plaza de Toros Monumental de Barcelona (España), se lidiaron seis toros de Terrones, para Victoriano Roger “Valencia II” y Félix Rodríguez. En su primer toro, “Valencia II”  cumplió y estuvo bien, escuchando palmas. A su segundo, le armó un verdadero alboroto con una faena temeraria, que inició con dos parones, estatuarios y de pecho, ayudados, un afarolado y pases de la firma y en redondo. Estuvo muy valiente y torero. Mató de pinchazo y estocada entera, recibiendo como premio las dos orejas. Escuchó muchas palmas en su tercero.

“El Chato”, Victoriano Roger “Valencia II”, triunfando en América. Cartel de una presentación en el Nuevo Circo de Caracas, Venezuela, el 30 de noviembre de 1930 y gran estocada en México, 1924. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 21 de diciembre de 1930, en la Plaza de Toros de La Victoria (Venezuela), se lidiaron cuatro toros de “La Quebrada” y dos de don Esteban Hernández, para los diestros Victoriano Roger “Valencia II” y Cayetano Ordóñez “Niño de la Palma”. Esta corrida fue apoteósica, el “Niño de la Palma” cortó tres orejas y rabo. “Valencia II” cortó dos orejas y rabo. Ambos diestros salieron a hombros de la plaza. Al primero de la tarde, “Valencia II” lo sometió con dos verónicas ajustadas, un farol y una magnífica media verónica de remate. Con la muleta, realizó una faena valerosa y artista, que culminó con media lagartijera matando al toro sin puntilla, recibiendo una imponente ovación, otorgándosele las orejas y el rabo, dando la vuelta al ruedo entre aplausos.  Como dato curioso estaba presente en la corrida el boxeador peso welter Tommy White “El Gato Salvaje de Arizona”, quien había vencido por knock-out, el día anterior, al venezolano Armando Best y le obsequió a “Valencia II” los guantes del combate.

El 28 de diciembre de 1930, en la plaza de toros de La Victoria (Venezuela) se lidiaron cuatro toros de “La Quebrada” y dos pura casta de don Esteban Hernández, para los diestros José Roger “Valencia I” y Victoriano Roger “Valencia II”. Los hermanos “Valencia” estuvieron voluntariosos y ejecutaron buenas faenas, destacando la de Victoriano al toro pura casta.

El 11 de febrero de 1931, en la Feria de La Victoria (Edo. Aragua), el diestro Victoriano Roger “Valencia II” tuvo una gran tarde cortando dos orejas y rabo, saliendo a hombros de la plaza. Fue el triunfador de la Feria que contaba con tres corridas de toros y en la que tomaron parte, además del diestro antes mencionado, Bernardo Muñoz “Carnicerito de Málaga”, Matías Lara “Larita”, Cayetano Ordóñez “Niño de la Palma” y Manuel García “Palmeño”.

Fue un torero corto, muy inteligente y valiente. Destacó su toreo a la verónica, por delantales y su media verónica. Toreaba poco con la mano izquierda. Era un estoqueador eficaz. Fue vilmente asesinado a balazos, el 18 de diciembre de 1936, cuando cumplía 38 años de edad, por las brigadas rojas en la carretera de Hortaleza, en las inmediaciones de Madrid.

José Roger “Valencia I” y su hijo, José Roger Martín “Valencia III”.
 (Archivo: Hnos Dupouy Gómez).

José Roger Martín “Valencia III”, hijo de José Roger y Serrano “Valencia I”, nació en Fuencarral, el 17 de julio de 1922. Se presentó en Barcelona (España) como novillero, el 9 de marzo de 1941, lidiando novillos de Pablo Romero, junto a Manuel Calderón y Aurelio Puchol “Morenito de Valencia”. 

José Roger Martín “Valencia III” tomó la alternativa, el 12 de marzo de 1943, en Valencia (España), ante reses de Urquijo, de manos de su padrino Juanito Belmonte Campoy que le cedió el toro “Divino”, actuando Pepe Luis Vázquez de testigo. El 15 de mayo de 1943, en la Plaza de Toros Monumental de Las Ventas de Madrid, confirmó su alternativa, lidiando toros de doña María Montalvo, siendo su padrino Juanito Belmonte Campoy y como testigos actuaron Pepe Luis Vázquez y Rafael Ortega “Gallito”. Tuvo mucho cartel en las plazas del norte de España, en especial Bilbao. Actuó en España hasta el año 1949. Fue a América y toreó hasta el año 1958.

Fue un torero valiente, que toreó muchas tardes con “Manolete” y Pepe Luis Vázquez. El 5 de julio de 1977, sufrió un accidente de tráfico en la calle del Barquillo, en Madrid, siendo arrollado por un camión y tuvo que amputársele el brazo izquierdo. Participó como Asesor Técnico de la Plaza de Toros Monumental de Las Ventas de Madrid y de Vista Alegre en Carabanchel. Un hijo suyo fue novillero, brevemente, pero desistió dándole una gran alegría a su padre. El 20 de enero de 1978, falleció de un infarto al miocardio.

Victoriano Cuevas Roger “Valencia”, digno sucesor dinástico

Victoriano Valencia. Foto: Mateo. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Victoriano Cuevas Roger, en los carteles Victoriano Valencia, nació en Madrid, el 30 de mayo de 1933. Ocupa el quinto puesto dentro de la dinastía de los “Valencia”. Hizo su aprendizaje taurino en Salamanca mientras se licenciaba en la Facultad de Derecho. Como novillero, recibió cinco cornadas. Era un torero artista, de corte clásico. Lo llamaron “El Torero Abogado”. El primer matador de toros que vio y le impresionó fue Manuel Rodríguez Sánchez “Manolete”, excepcional figura que admiró, siendo su modelo como torero.

Residió durante su juventud en Barcelona (España), donde su padre fue destinado como comisario de policía y allí cursó el Bachillerato. Terminó la carrera de Derecho en Salamanca en junio de 1958, un mes antes de doctorarse en tauromaquia y unas semanas antes de fallecer su padre. El 25 de marzo de 1951, se vistió por primera vez de luces, en Plasencia. El 8 de marzo de 1953, debutó con picadores en Calatayud, lidiando novillos de La Cañada. Victoriano Valencia dio una vuelta al ruedo en su primero y cortó las dos orejas de su segundo, sexto de la tarde. Alternó con Braulio Lausín y Victoriano Posada.

El 1 de julio de 1956, se efectuó una novillada en la Plaza de Toros Monumental de Las Ventas de Madrid. Se lidiaron novillos de la ganadería de Escudero Calvo Hermanos, para los novilleros Fermín Murillo, Victoriano Valencia y José Luis Serrano. Victoriano, actuó con mucha prestancia y recibió esa tarde palmas y ovación por su labor. El 18 de septiembre de 1957, en Cazorla (Jaén), Victoriano Valencia cortó dos orejas y rabo a su primer novillo; y una oreja a su segundo. Alternó con Marianito Cristóbal, Torcu Varón y Santiago Dos Santos. Los novillos fueron de don Juan José Cruz y don José Benítez Cubero.

El 6 de julio de 1958, se efectuó una novillada en la Plaza de Toros Monumental de Las Ventas de Madrid, se lidiaron seis novillos de don Francisco y don Carlos Palha, de Villafranca de Xira (Portugal), para los novilleros Luis Parra “Parrita”, Victoriano Valencia y Andrés Hernando, quien debutaba en esa plaza. Esa tarde, Victoriano Valencia realizó una memorable faena al novillo “Carpeto”, marcado con el número 3, al que lanceó por verónicas, luego por chicuelinas, realizándole un desplante muy torero montera en mano de rodillas. Su faena de muleta se inició doblándose rodilla en tierra, siguiendo con ayudados por alto, naturales muy profundos y pases en redondo ante el delirio del público. Dio dos pinchazos y una estocada entera, siendo premiada su labor con dos vueltas al ruedo. Según los cronistas taurinos, esa faena de Victoriano Valencia fue una de las mejores realizadas en Madrid, siendo, lamentablemente, malograda por la espada.

Alternativa de Victoriano Valencia, siendo su padrino Antonio Bienvenida en la Plaza de Toros de “Las Arenas” de Barcelona (España), el 27 de julio de 1958 y brindando un toro al maestro Pablo Picasso. Foto: Pepillo. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 27 de julio de 1958, Victoriano Valencia, luciendo un terno perla y oro, tomó la alternativa en la Plaza de Toros de Las Arenas de Barcelona (España), de manos de Antonio Bienvenida y como testigo Antonio Ordóñez. El toro de su alternativa se llamó “Galonero” de la ganadería de Eusebia Galache. Al toro de su alternativa, lo veroniqueó estupendamente. Brindó al público la muerte de su enemigo. Realizó una buena faena con la muleta que fue acompañada por la música, culminando con un gran volapié, siendo premiado con una merecida oreja. A su segundo, le hizo una faena decorosa que le valió una gran ovación y que algunos asistentes lo pasearan a hombros por el redondel. Antonio Bienvenida y Antonio Ordóñez cortaron cada uno, una oreja.

El 18 de enero de 1959, en Cali (Colombia), se lidiaron toros de don Félix Rodríguez, presentándose un mano a mano entre Jaime Ostos y Victoriano Valencia. Ostos fue ovacionado en sus dos primeros toros y a su último, quinto de la tarde, le cortó las dos orejas. Valencia, a su primero, le cortó una oreja; en su segundo dio una vuelta al ruedo; y al último toro que le correspondió en suerte, le cortó las dos orejas, siendo sacado a hombros de la plaza. El 14 de mayo de 1959, en la primera corrida de la Feria de San Isidro, en la Plaza Monumental de Las Ventas de Madrid, ante toros de don Atanasio Fernández, Victoriano Valencia confirmó su alternativa, de manos de Julio Aparicio y Antonio Ordóñez, que cortó una oreja. El toro de su confirmación de alternativa se llamó “Gañamala”. Esta corrida fue la primera corrida televisada en España con cobertura nacional.

Victoriano Valencia en compañía de Abbe Lane y Xavier Cugat. 
(Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 8 de septiembre de 1960, en Barbastro (Huesca), Victoriano Valencia cortó cuatro orejas con petición de rabo y salió a hombros de la plaza junto a Antonio Palacios, que cortó dos orejas. También actuó, Antonio Dos Santos y los toros eran de don Arturo Sánchez y Sánchez. El 14 de septiembre de 1960, en la plaza de toros Monumental de Las Ventas de Madrid, se lidiaron reses de don Samuel Flores, para los diestros Luis Miguel Dominguín, Victoriano Valencia y Victoriano de la Serna, que tomaba la alternativa. Esa tarde, Victoriano Valencia hizo una gran faena al quinto toro de la tarde, de nombre “Talaverano”, tenía las dos orejas prácticamente conquistadas, pero por fallar con la espada, fue premiado con dos vueltas al ruedo.

Victoriano Valencia. Foto: Vega. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 3 de abril de 1961, en la plaza de toros de Arlés (Francia), en la segunda corrida de feria, Victoriano Valencia logró un gran triunfo al cortar cuatro orejas. Alternó con Julio Aparicio y “Chamaco”. Los toros eran de Barcial. El 20 de mayo de 1961, en la plaza de toros Monumental de Las Ventas de Madrid, se lidiaron toros de don Fermín Bohórquez, para los diestros Pedro Martínez “Pedrés”, Victoriano Valencia y Juan García “Mondeño”. Victoriano, realizó una gran faena, al quinto toro de la tarde de nombre “Malvaloco”. Inició su faena de muleta ejecutando ayudados por alto cargando la suerte. Toreó en redondo, por ambos lados, a su enemigo que respondió con nobleza, largura y buen estilo, pero falló con la espada y perdió el triunfo que tenía asegurado.

El 17 de junio de 1962, en Cartagena (España), Victoriano Valencia dio una vuelta al ruedo en su primero y cortó dos orejas a su segundo, siendo el triunfador esa tarde. Actuaron el rejoneador Fermín Bohórquez, y los toreros Jaime Ostos y Andrés Vázquez. Los toros eran de Juan Salas. El 7 de septiembre de 1962, en la plaza de toros de Ronda, se llevó a cabo la tradicional corrida Goyesca, se lidiaron un toro de la ganadería de Juan Belmonte para el rejoneador Fermín Bohórquez, y seis toros del marqués de Domecq y Hnos., para Julio Aparicio, Antonio Ordóñez y Victoriano Valencia. Ordóñez y Valencia fueron los triunfadores al cortar cada uno, una oreja.

El 21 de mayo de 1963, en la plaza de toros Monumental de Las Ventas de Madrid, se lidiaron toros del duque de Pinohermoso, para los diestros César Girón, Victoriano Valencia y Manuel García “Palmeño”. César Girón, recibió una grave cornada en su primer toro. Victoriano, fue muy aplaudido en la lidia de su segundo toro.

Victoriano Valencia. Foto: Vega. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 17 de junio de 1965, en la Corrida del Corpus, en la Plaza de Toros Monumental de Las Ventas de Madrid, se lidiaron seis toros de los herederos del Conde de la Corte para los diestros Joaquín Bernadó, Victoriano Valencia y el venezolano Efraín Girón. Victoriano, a su primer toro, de nombre “Arábica”, que recibió cuatro puyazos, le realizó una gran faena, matándolo sin puntilla de media estocada, cortando las dos orejas, siendo el triunfador de la tarde, saliendo a hombros de la plaza. Fue una corrida de toros muy bien presentada. Los toros acudieron con fiereza al tercio de varas, recibiendo 22 puyazos, los seis toros.

En 1966, Victoriano Valencia, participó en la película cinematográfica “Los Duendes de Andalucía”, producida por Bosco Films, bajo la dirección de Ana Mariscal, quien también realizó el guión del film. Actuó con Rafaela Aparicio, Sancho Gracia, Marie-France, Ingrid Pitt, Paco Campos y artistas del cante y baile como Ana Carrillo “La Tomata”, “Porrina de Badajoz”, “La Paquera de Jerez”, “Fosforito”, Argentina Coral y María Rosa. La película trataba sobre una extranjera que abandonó su profesión de periodista atraída por los encantos del Sur de España. Su amiga, una pintora, quedó atraída por las maravillas de la pintura de Zurbarán y Romero de Torres, igualmente, por las corridas de toros y la Feria de Abril de Sevilla.

El mundialmente célebre cómico mexicano don Mario Moreno "Cantinflas" con Victoriano Valencia. Foto: Martín. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 7 de septiembre de 1969 en Villena (Alicante), Victoriano Valencia triunfó cortando dos orejas a su primer toro, realizando una faena muy variada y completa donde destacaron sus pases en redondo y naturales de excelente factura. En su segundo, estuvo superior, ejecutando una faena con pases de todas las marcas, siendo premiado con las dos orejas y rabo, dando dos vueltas al ruedo entre aclamaciones. Esa tarde actuó con el rejoneador Silvestre Navarro Orense, el diestro venezolano César Girón y José Fuentes. Se lidiaron siete toros de la ganadería de Ana Peña. 

Victoriano Valencia, triunfando en Mallorca. 
(Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 27 de septiembre de 1971, se retiró de los ruedos, en Ibiza. Alternó esa tarde con Andrés Alfaro y Conde de San Remy. Los toros eran del marqués de Ruchena. Se dedicó a las labores de empresario taurino en compañía de su hermano Pepe Valencia, regentando las plazas de toros de: Córdoba, Tarragona, Algeciras, Vitoria y Zaragoza. Fue apoderado de los toreros: Jaime González “El Puno”, Manuel Ruiz “Manili”, Julio Robles, Ortega Cano, “Pedrito de Portugal”, Julián López “El Juli”, Manuel Díaz “El Cordobés”, Enrique Ponce y Miguel Abellán.

Victoriano Valencia acompañado por su yerno, la gran figura del toreo Enrique Ponce y su bella hija Paloma Cuevas.

Victoriano Valencia, posteriormente, se convirtió en el suegro del maestro Enrique Ponce, ya que su bella hija Paloma Cuevas, contrajo matrimonio en 1996 con el diestro valenciano. A su yerno, Enrique Ponce, le pude conocer cuando debutó en la Plaza de Toros Maestranza de Maracay (Venezuela), con motivo de 60º Aniversario de su inauguración, en el año 1993. Actuó con el diestro venezolano José Nelo “Morenito de Maracay” y el mexicano Alejandro Silveti. Ponce, venía de España donde acababa de indultar al célebre toro “Bienvenido”, demostrando sus magníficas condiciones de excelente lidiador que durante más de dos décadas, lo consagrarían como la máxima figura del toreo mundial.

La familia Dupouy Gómez en compañía de Victoriano Valencia en el Hotel “Rafael Ventas” de Madrid, el 11 de mayo de 2011. (Foto: Dolores de Lara).

Al maestro Victoriano Valencia, lo conocí personalmente siendo el apoderado de Julián López “El Juli”, un chaval de dieciséis años de edad que debutó en Venezuela, en la  Maestranza de Maracay, el 28 de noviembre de 1998. Actuó con el venezolano José Nelo “Morenito de Maracay” en un mano a mano. Lidiaron seis toros de la ganadería venezolana “Laguna Blanca”. El veterano diestro “Morenito de Maracay” cortó dos orejas a su primer toro y “El Juli” cortó una oreja, su primer trofeo en plazas venezolanas, a su segundo enemigo, cuarto de la tarde. Durante su estadía en Maracay, pude conversar con Victoriano y él recordó con orgullo a sus tíos que vinieron a torear a Venezuela en tiempos de mi bisabuelo el General Juan Vicente Gómez, gran entusiasta e impulsor de la fiesta brava en mi país.

El 11 de mayo de 2011, nos volvimos a reencontrar con Victoriano Valencia, durante la premiación de los matadores de toros triunfadores en las ferias americanas, acto realizado durante el I Encuentro Iberoamericano del “Círculo Taurino Amigos de la Dinastía Bienvenida”, en Madrid. En esa ocasión, le obsequiamos el documental “Los Bienvenida en Venezuela. Huella indeleble en el corazón de una dinastía” que realizamos, los Hnos. Dupouy Gómez como homenaje a la gloriosa dinastía torera, ya que su padrino de alternativa había sido el maestro Antonio Bienvenida con quien le unió una entrañable amistad.

Por su caballerosidad, sencillez y simpatía brindo este recuerdo de su dinastía al maestro Victoriano Cuevas Roger “Valencia”, figura y ejemplo dentro y fuera de los ruedos.

Rafael Dupouy Gómez


FLORENCIO GÓMEZ NÚÑEZ: GRAN AFICIONADO E IMPULSOR DE LA FIESTA BRAVA


(Por: Carlos Eduardo Misle “CAREMIS”).

Diario “El Universal”, 13 de enero de 1996.

Don Florencio Gómez Núñez y Carlos Eduardo Misle "Caremis". Año 1993. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Hemos lamentado mucho la desaparición de un gran señor de la fiesta de toros como fue don Florencio Gómez Núñez, quien deja gran obra realizada como ese Monumento Nacional que es la plaza de toros Maestranza de Maracay, sus afanes por la Aviación Militar y Civil de Venezuela, por la ganadería de casta, la pionera “Guayabita”, por el deporte en general, sobre todo por el béisbol de hace 70 años, con sus hermanos Juan Vicente y Gonzalo, por su ayuda y estímulo a los toreros venezolanos, incluyendo a su sobrino el fino matador de toros Carlos Martínez Gómez, fallecido también el año pasado. Y amigo de grandes figuras desde Juan Belmonte hasta los actuales. Grandes faenas de don Florencio (Q.E.P.D.); muy sentido pésame a la familia y al clan taurino.

Carlos Eduardo Misle “CAREMIS”.

(Publicado en el Diario “El Universal”, el 13 de enero de 1996).

domingo, 31 de diciembre de 2017

MURIÓ DON FLORENCIO GÓMEZ EL MÁS IMPORTANTE TAURINO VENEZOLANO


(Por: Víctor José López “El Vito”)

Diario Meridiano, 2 de Enero de 1996.

Tal vez haya sido el más importante taurino venezolano. Su presencia en el escenario venezolano fue definitivo para que la fiesta de los toros creciera sobre las bases de una ganadería, de las plazas de toros que sembró su inspiración y de su infatigable estímulo que sirvió de apoyo a los primeros espadas profesionales de Venezuela. La desaparición de don Florencio Gómez Núñez enluta al país, le duele a la familia taurina a la vez que devela y desempolva las páginas de nuestra historia reciente.

Florencio Gómez Núñez falleció ayer en Caracas. Un hombre que supo transitar con dignidad, en medio de un camino lleno de turbulencias en la historia de Venezuela. Hijo del General Juan Vicente Gómez, fue don Florencio, junto a su hermano Juan Vicente, un gran impulsor de la fiesta de los toros en Venezuela.

Vivió en las entrañas de la historia misma uno de los segmentos más apasionantes de la vida política venezolana, el período del gobierno de su padre, el General Juan Vicente Gómez, y supo de los grandes contrastes y contradicciones de nuestra nación, al padecer exilio político y gozar de la reivindicación, por la misma causa.

Junto a su hermano Juan Vicente fundó las ganaderías de La Providencia y de Guayabita, construyó la plaza de toros de Maracay y ayudó a toreros como Eleazar Sananes “Rubito” y Julio Mendoza “El Negro”, pareja angular del toreo venezolano.

La de Guayabita fue una empresa ciclópea, pues los hermanos Gómez Núñez, en el año de 1932, desembarcaron en el Puerto de Turiamo doscientas ochenta cabezas, seleccionadas entre Juan Belmonte y Antonio Cañero y que habían sido adquiridas en Córdoba de las dehesas de los señores Pallarés Delsors.

Trajeron vacas, sementales, pie de cría, mulas y bueyes, vaqueros, hierros, monturas, sogas, todo lo que existía en la famosa ganadería andaluza, vacada que sigue cosechando triunfos en las más importantes plazas de España bajo la divisa de Benítez Cubero, Lora Sangrán y de los Hermanos Pallarés... En Venezuela se difuminó, en medio de un océano de desidia e ignorancia, el oro de aquella sangre brava, aunque a veces salta en algún rincón, escondido un berrendo aparejado, o un colorao ojo de perdiz, que denuncian los encastes originarios de este río de oro bravo que trajeron los Gómez a Venezuela.

Don Florencio, afable en el trato, reservado en el comentario, decidió junto a su hermano Juan Vicente que el joven arquitecto Carlos Raúl Villanueva realizara el proyecto de la plaza de toros de Maracay. Villanueva, quien más tarde sería ejecutor de importantes obras arquitectónicas en Venezuela, incluyendo la Ciudad Universitaria y el Museo de Bellas Artes, ambas en Caracas, viajó a España, vivió en el alma de las plazas de toros españolas, conoció los patios de caballos y los húmedos y terrosos pasadizos, así como los chiqueros y los corrales de toda Andalucía antes de ejecutar el proyecto que discutió junto a don Florencio y Juan Vicente. Es por eso que esa pequeña plaza le da lecciones de torería, torerismo, arquitectura y ganadería a las grandes plazas monumentales que con sentido expansionista, aunque carentes de estilo, clase y buen gusto, invadieron la geografía taurina nacional.

La amistad de don Florencio con “Rubito” era tal, que el hijo del general empleó al torero como “listero” en las obras de la construcción de la plaza del Calicanto y, para su inauguración, contrató a Sananes para que actuara en la primera corrida de la plaza de Maracay. A la muerte de su padre, don Florencio y Juan Vicente viajaron al exterior. Juicios sumarísimos del gobierno de López Contreras le expropiaron sus pertenencias. Entre estas, la ganadería de Guayabita. Al tiempo fueron reivindicados los hermanos Gómez Núñez, y les fueron devueltas muchas de sus propiedades. Ya el daño estaba hecho en la ganadería de Guayabita, que había caído en manos del Banco Agrícola.

Hoy la fiesta de los toros en Venezuela está de luto, pues perdió a un gran benefactor. Don Florencio sentó las bases más importantes sobre las cuales descansa el toreo en Venezuela.

Hasta su hija y sus nietos nuestra más sentida palabra de condolencia. Dolor por la desaparición de un amigo, querido y admirado, al que como taurino importante que fue me he sentido deudor. Los aficionados venezolanos están de luto porque ayer murió don Florencio Gómez.

Víctor José López “El Vito”
(Diario Meridiano, 2 de Enero de 1996).

FLORENCIO GÓMEZ NÚÑEZ: 22 AÑOS DE SU PARTIDA


(Por: Rafael Dupouy Gómez)


Don Florencio Gómez Núñez visita y contempla orgulloso, por última vez, su histórica Plaza de Toros Maestranza “César Girón” de Maracay. Año 1993. Foto: Zapata. (Archivo Hnos. Dupouy Gómez).

Mi querido y siempre recordado abuelo Florencio Gómez Núñez, falleció el 31 de diciembre de 1995, a la edad de 87 años, en su residencia caraqueña. Hoy, 31 de diciembre de 2017, se cumplen 22 años de su triste partida, cuando Dios lo llamó a su lado, aquel día especial, encontrándonos reunidos en su habitación, faltando cinco minutos para las doce de la medianoche, esperando recibir con ilusión el Año Nuevo 1996.

Florencio Gómez Núñez, se destacó siempre como un gran aficionado de la Fiesta Brava. Su pasión desbordada por los toros le hizo adquirir junto con su hermano, Juan Vicente Gómez Núñez, en España, 180 cabezas de ganado de la famosa ganadería andaluza de los hermanos Pallarés Delsors de Cabra (Córdoba), trayendo toda esta ganadería a Venezuela en el año 1932, por barco hasta el puerto de Turiamo (Edo. Aragua), fundando así “Guayabita”, la primera ganadería de toros pura casta española de lidia en Venezuela. Los toros fueron seleccionados en España por la máxima figura del toreo Juan Belmonte y el famoso rejoneador cordobés don Antonio Cañero, quienes fueron sus grandes amigos.

La Plaza de Toros Maestranza de Maracay, fue inaugurada por su padre, el General en Jefe Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela, el 20 de enero de 1933. Su construcción se debió a la desmedida afición de sus hijos, Juan Vicente y Florencio Gómez Núñez, empresarios y propietarios de la joya arquitectónica que encomendaron realizar a su gran amigo, el arquitecto Carlos Raúl Villanueva. Los hermanos Gómez Núñez, organizaron con gran éxito las Ferias de Maracay en los años de 1933, 1934 y 1935.

La Maestranza de Maracay, bautizada posteriormente con el nombre de la máxima figura del toreo de Venezuela “César Girón”, es una plaza de toros llena de historia, donde se han presentado las más grandes figuras del toreo. Representa la cantera taurina venezolana y está considerada como una de las plazas de toros más bellas del mundo.

Florencio Gómez Núñez, fue empresario de corridas de toros en Caracas, Valencia y Maracay. Toreó con mucha frecuencia como aficionado práctico. Se entusiasmó de igual manera por el arte del rejoneo. Cultivó una gran amistad con destacadas figuras del toreo que escribieron páginas importantes en la historia de la Fiesta Brava.

La Asociación Venezolana de Criadores de Toros de Lidia lo designó por unanimidad como su Primer Miembro Honorario, el 15 de octubre de 1985. El Concejo Municipal del Edo. Aragua acordó, el 21 de octubre de 1985, nombrar a Florencio Gómez Núñez persona notable con méritos para consultas necesarias, en lo relacionado con la Comisión Taurina del Distrito Girardot, y Asesor Ad-Honorem Vitalicio. Recibió reconocimientos y distinciones de las más importantes organizaciones y peñas taurinas de Venezuela.

El 21 de enero de 1996, se guardó un minuto de silencio como homenaje a su memoria en el Nuevo Circo de Caracas, durante la “Corrida de la Prensa” con un lleno hasta la bandera, actuando los diestros: José Ortega Cano, Manuel Díaz “El Cordobés” y el venezolano Leonardo Benítez.

Paz a su alma.
Su recuerdo vivirá siempre en nuestros corazones.

Rafael Dupouy Gómez

Pueden disfrutar los siguientes videos del minuto de silencio en el Nuevo Circo de Caracas, el 21 de enero de 1996 y una entrevista taurina realizada a Florencio Gómez Núñez en 1993 para el programa "Hablemos de Toros": 





jueves, 21 de diciembre de 2017

PEPE LUIS VÁZQUEZ, UN MAESTRO INMORTAL


(Por: Rafael Dupouy Gómez)

Pepe Luis Vázquez. (Foto: Chapresto).

Pepe Luis Vázquez Garcés, llamado el “Sócrates del toreo” por su inmensa sabiduría y técnica aplicada en la lidia de sus enemigos, se convirtió en un auténtico prodigio sevillano, miembro de una importante dinastía torera.

Nació el 21 de diciembre de 1921, en el barrio de San Bernardo (Sevilla). Hijo de Concepción Garcés García y del novillero José Vázquez Roldán, capataz del Matadero Municipal, quien logró transmitir sus conocimientos y afición al joven Pepe Luis y sus hermanos, también toreros, sobresaliendo, Manolo Vázquez. Posteriormente, un hijo suyo, con el mismo nombre de su padre Pepe Luis Vázquez, heredaría la pureza de su arte y estilo destacándose como un buen matador de toros.

Los toreros que más le inspiraron para convertirse en matador de toros fueron Juan Belmonte y Manuel Jiménez “Chicuelo”. Se vistió de luces por primera vez en Algeciras, el 18 de julio de 1937, en compañía de Antonio Bienvenida, lidiando becerros de Gallardo. El 5 de junio de 1938, debutó con picadores en Sevilla con “Manolete” y Manolo Calderón, toreando, nuevamente, reses de Gallardo.

Como novillero, en la Maestranza de Sevilla alcanzó triunfos extraordinarios en 1938. En siete novilladas, cortó nueve orejas, tres rabos y dos patas. Ese mismo año, se dieron a conocer las virtudes de dos grandes toreros que iniciarían una nueva época del toreo: Manuel Rodríguez Sánchez “Manolete” y Pepe Luis Vázquez.

En Madrid debutó el 13 de julio de 1939, lidiando novillos de Domingo Ortega, junto a Mariano García y Félix Almagro, quien recibió esa tarde una gravísima cornada que le causó la muerte, después de ser ingresado en la enfermería.

Con gran expectación y un lleno hasta la bandera, tomó la alternativa en Sevilla, el 15 de agosto de 1940, siendo su padrino Pepe Bienvenida, que le cedió el toro “Sabihondo”, de don Francisco Chica (antes de Braganza), actuando como testigo Rafael Vega de los Reyes “Gitanillo de Triana”. Pepe Luis, recibió una fuerte ovación dando una vuelta al ruedo en el toro de su alternativa. En su segundo enemigo, estuvo en torero, valiente y dispuesto. El público lo despidió con una fuerte ovación, dando la vuelta al ruedo, obligando a Pepe Luis a salir al tercio para agradecer la calurosa aclamación.

El 29 de septiembre de 1940, en la Feria de San Miguel, fue su primer gran triunfo en la Maestranza de Sevilla como matador de toros, al cortar dos orejas ante la ganadería de Enriqueta de la Cova. Pepe Luis toreó esa tarde con Luis Fuentes Bejarano y Pepe Bienvenida. Al sexto toro, el “Sócrates de San Bernardo”, le realizó una faena variada y muy completa que culminó con una colosal estocada. 

Confirmó la alternativa en Madrid, el 20 de octubre de 1940, actuando como padrino Marcial Lalanda y como testigo Rafael Ortega “Gallito”. Marcial, le cedió el toro “Carmoneño”, de Bernardo Escudero. La corrida fue suspendida por lluvia en el tercer toro.

Encabezó el escalafón de toreros con más actuaciones los años de 1941 (68 corridas) y en 1942 (83 corridas).

Pepe Luis Vázquez toreando con el capote. Foto: Argüelles.
(Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 18 de octubre de 1942, en la Plaza de Las Ventas de Madrid, cortó dos orejas a su primer toro de la ganadería de Antonio Pérez de San Fernando, en la despedida de Marcial Lalanda, quien cortó tres orejas esa tarde. Ambos toreros salieron por la Puerta Grande a hombros de la multitud. El tercer espada, Juan Mari Pérez-Tabernero, resultó herido y no pudo matar a ninguno de sus enemigos ese día.

El 25 de julio de 1943, toreando en Santander (España), recibió una gravísima cornada en la cara que le propinó un toro de la ganadería de Escobar, mientras se encontraba en la arena, después de perder el equilibrio cuando realizaba un quite. La cornada le afectó, dejándole secuelas en la mejilla, la nariz y la ceja.

La Duquesa de Alba, en sus años mozos, se enamoró de Pepe Luis Vázquez. Doña Cayetana, como apasionada aficionada de la Fiesta Brava, siempre acudió a verle torear. De su profunda admiración por el diestro sevillano nació su primer amor de juventud. Con el paso de los años se hicieron grandes amigos de toda la vida y se guardaron siempre mucho cariño y respeto.

En las temporadas de 1944 y 1945 actuó en México, alcanzando resonantes triunfos como el acontecido en la tarde del 17 de febrero de 1945, cuando le cortó las orejas y rabo a un toro de “Coaxamalucan”, en la Plaza de El Toreo, alternado esa tarde con Manuel Rodríguez Sánchez “Manolete” y el mexicano Luis Procuna.

El 25 de abril de 1948, en la Maestranza de Sevilla, estuvo fenomenal Pepe Luis Vázquez, cortándole las dos orejas a un toro bien armado en pitones con temible presencia de la ganadería de Villamarta, en la corrida que celebraba el Primer Centenario de la Feria de Abril. Actuó esa memorable tarde con Antonio Bienvenida, quien estuvo muy torero pero no tuvo suerte con la espada y Luis Miguel Dominguín quien cortó dos orejas.

El 27 de mayo de 1948, en la corrida de la Prensa, volvió a cortar dos orejas en la Maestranza de Sevilla ante toros de la ganadería de Tassara. Actuaron esa tarde Manolo Navarro y Manolo González, quien cortó una oreja a cada uno de sus enemigos.

Pepe Luis Vázquez y su portentosa muleta. Foto: Argüelles.
(Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 19 de septiembre de 1948, en Valladolid, recibió una cornada en el muslo derecho, de suma gravedad.

El 1 de mayo de 1949, fue una tarde apoteósica para el torero de San Bernardo, cortando cuatro orejas en la Maestranza de Sevilla, ante toros de la ganadería de Tassara. Actuaron esa tarde con Pepe Luis, Manuel Álvarez “Andaluz” y Antonio Bienvenida.

Pepe Luis Vázquez, se convirtió en un torero excepcional de la escuela sevillana, digno sucesor de Rafael Gómez “El Gallo”, José Gómez Ortega “Joselito”, Juan Belmonte, Manolo Bienvenida y Manuel Jiménez “Chicuelo”. Fue apoderado por Marcial Lalanda y ayudó en sus inicios a Diego Puerta.

Se distinguió por su arte, conocimiento y técnica, transmitiendo en su toreo un sentimiento de pureza y gracia profunda sevillana. Compartió cartel muchas tardes con Manuel Rodríguez Sánchez “Manolete”. Inolvidables, soberbias y memorables fueron sus verónicas a pies juntos, su famoso y característico “cartucho de pescao”, sus naturales citando de frente con los pies juntos ligados con el pase de pecho y sus “kikirikíes”.

Según Filiberto Mira, en su libro “Cien Años de Toreo en Sevilla 1900-2000”, toreó en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, 52 corridas, 13 novilladas y 11 festivales, para un total de 76 actuaciones. Siendo superado en ese número de presentaciones en el siglo XX por Curro Romero y Manuel Jiménez “Chicuelo”.

Mi abuelo Florencio Gómez Núñez, tuvo amistad y admiró mucho al maestro Pepe Luis Vázquez. Cuando lo recordaba y se refería a él siempre me describía su excepcional manera de interpretar el toreo. Le pudo ver varias tardes y su apreciación sobre el famoso diestro sevillano era la de un torero de gran personalidad y sabiduría. Con el capote era magistral y con la muleta era solemne y portentoso, siempre demostrando con su valor sereno un temple, una seguridad y naturalidad, difícil de igualar.

El testimonio de su aprecio y amistad quedó plasmado en la dedicatoria que le hizo a mi abuelo Florencio, durante su visita a Venezuela. Allí expresó: “Al gran aficionado y estimado amigo Don Florencio Gómez, con un sincero y afectuoso recuerdo. Pepe Luis Vázquez.


Dedicatoria del maestro sevillano Pepe Luis Vázquez a Don Florencio Gómez Núñez. Año 1950. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

En Venezuela, se presentó Pepe Luis Vázquez, alternando con el mexicano Luis Procuna y el español Antonio Caro en el Nuevo Circo de Caracas, el 21 de enero de 1950. Se lidiaron esa tarde toros de la ganadería de Venecia (doña Clara Sierra) y la temporada fue organizada por el empresario Liberino González, quien confeccionó los carteles combinando toreros españoles y mexicanos.

Uno de los más resonantes triunfos del maestro de San Bernardo, fue en la corrida celebrada en la Plaza de Toros Monumental de Las Ventas de Madrid, el 17 de mayo de 1951, alternando con los diestros Antonio Bienvenida y Miguel Báez “El Litri”, quien confirmaba su alternativa. Los toros pertenecieron a la ganadería de Don Fermín Bohórquez. Por cojear el cuarto toro, tuvieron que retirarlo y trajeron a un toro sobrero astifino de la ganadería de Castillo de Higares, de nombre “Misionero” que le correspondió a Pepe Luis Vázquez, siendo lidiado estupendamente por el torero de San Bernardo quien recordaba, esa faena, como una de sus mejores realizadas en Madrid. Esa tarde fue triunfal, porque los tres toreros que compusieron el cartel salieron a hombros por la Puerta Grande.

Pepe Luis Vázquez, se retiró en 1953 y reapareció en 1959, toreando en pocas ocasiones, siendo su despedida definitiva, el 20 de septiembre de ese mismo año en Las Ventas de Madrid, donde vistió de luces por última vez en compañía de su hermano Manolo Vázquez y Curro Romero.

En el año 1998, recibió la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes por su destacada trayectoria como figura del toreo.

En el Romancero Taurino “Los Ángeles hacen palmas…” del poeta español Rafael Duyos, termina su libro con un poema dedicado a Pepe Luis Vázquez, ilustrado con plumillas de Antonio Ferrer, exclamando al final: ¡Los ángeles hacen palmas desde los palcos del cielo!

Rafael Dupouy Gómez ante la estatua del maestro Pepe Luis Vázquez ubicada frente a la Maestranza de Sevilla, España. Año 2011. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 19 de mayo de 2013, falleció en su Sevilla natal, a los 91 años de edad, ese genio y artista indiscutible, que marcó historia en el mundo del toreo. Había muerto una de las más grandes figuras, pero su gloria en los ruedos siempre será inmortal.

Rafael Dupouy Gómez